Abre las puertas de la Camarga
y entra en un mundo único

La Camarga es uno de esos lugares únicos en el mundo. Un territorio sin igual, raro. Un rincón entre el mar y las marismas, donde el entorno sigue siendo salvaje. Un microcosmos de ambiente insular con sus valores propios.

La Camarga es un canto a la «libertad»; escúchalo. 

 

ÍNDICE : 

  1. Vivir unas experiencias extraordinarias
  2. Derribar fronteras
  3. Un día en la Camarga
  4. Recorrer la Camarga a lo largo, a lo ancho y, tal vez, incluso a través de ella

"¿Sabías que?"

Saintes-Maries-de-la-Mer es el tercer municipio más grande de la Francia metropolitana. Con sus 30 km de playas, se puede decir que tiene espacio de sobra. En ellas podrás instalarte cómodamente y en toda tu amplitud. 

Recorrer la Camarga a lo largo, a lo ancho y, tal vez, incluso a través de ella

20 000 hectáreas de reserva natural y áreas protegidas. La Camarga ha sabido preservar sus tesoros. Incluso en la ciudad, las casitas blancas reflejan el sol para seducirte. Hemos hecho un top 4 para volver a casa con la cabeza llena de recuerdos:

  1. La digue à la mer. A la derecha, el mar y, a la izquierda, las marismas. Esta duna fue construida en 1859 para aislar al delta del Ródano de la influencia del mar. Son 12 km que conducen al faro de la Gacholle y sus 18 m de altura. 
  2. El tejado de la iglesia des deux Saintes. Es una cita fuera de lo común. Sube por la escalera de caracol que se encuentra en uno de los lados de la iglesia y asciende los 53 escalones. Llegarás al techo de la iglesia y su camino de ronda, como si fuera una verdadera fortaleza.
  3. El parque ornitológico de Pont de Gau. El silencio es oro si anhelas vivir un encuentro mágico. Las torres y observatorios te ayudarán a pasar desapercibido y poder observar a las aves. ¿Lo mejor? La mágica danza de los flamencos rosados. Pero también está el vuelo de las colonias de garzas, el graznido de las gaviotas, el elegante planeo del ibis… ¡Más de 200 especies te esperan en este parque!
  4. Las grandiosas puestas de sol. Cada uno tiene su lugar preferido. Unos prefieren la playa oeste (versión romántica). Mientras que los demás se dan cita en la Croix de Camargue (versión auténtica).